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Displacia Coxofemoral
 

La Displacia Coxofemoral es la locación anormal de la cabeza femoral en la cavidad acetabular, situación que genera una alteración mecánica en la articulación coxofemoral (cadera).

El origen de la misma puede ser adquirido (traumático) o congénito.

A diferencia que en el humano, en el que se nace con la Displacia, en los canes los cachorros nacen normales, sin la patología. Esta se desarrolla luego en base a diversos factores ambientales que aparecen durante en desarrollo o crecimiento del cachorro.

Por lo tanto podemos decir que la Displacia Coxofemoral es una enfermedad poligénica multifactorial (que responde a muchos factores), y como tal se ha descubierto que es de baja heredabilidad, además no todos los peros con genes positivos para la Displacia desarrollaran la enfermedad, situación que hace que una placa negativa para la displacia nos de descendientes sin displacia o que en el futuro ese mismo perro no desarrolle la enfermedad, al mismo tiempo los perros displácicos puedn tener progenies sin displasia o con caderas fenotípicamente normales.

Orígenes

Los casos de Displacias de origen traumático se caracterizar por ser unilaterales, mientras que las de origen congénito son bilaterales.

Las de origen traumático pueden darse en el mismo momento del nacimiento cuando el cachorro está en una posición desfavorable dentro del útero y al nacer queda como "enganchado" dentro del canal del parto y por la fuerza de las contracciones de la madre o por la ayuda manual del criador o el veterinario logra salir en forma "forzada". Esto suele afectar al miembro que estaba "enganchado" y se producen lesiones por microfracturas acetabulares que deforman la cavidad acetabular llegando a aplanarla, situación que origina una incongruencia articular, la cabeza femoral sale de su lugar habitual.

También se puede dar por lesiones que se originan con saltos de gran altura o movimientos forzados que producen la ruptura de ligamentos articulares o lesiones sobre la cavidad acetabular. En estos casos no hay ningún factor genético como causa de la Displacia y suele responder a la casi totalidad de las Displacias Unilaterales que se dan sobre todo en la edad temprana cuando la articulación está "inmadura" (en general antes de los 10 meses).

Hoy se sabe, que los factores nutricionales y ambientales afectan la expresión génica que determina el fenotipo para una Displacia Coxofemoral.

También está plenamente demostrado que los cachorros que poseen una velocidad de crecimiento incrementada durante los primeros 60 días presentan mayor índice y magnitud de Displacia Coxofemoral. Esto se debe a que el crecimiento acelerado afecta el cierre de las placas de crecimiento acetabular, que normalmente cierran entre el 6° y 7° mes.

La fisis de la cabeza femoral cierra cerca del 10° mes, por lo que si las placas de crecimiento acetabular cierra tempranamente se está favoreciendo la incongruencia de ambas superficies articulares, trayendo como lógica consecuencia la Displacia.

El momento más peligroso y propenso a los factores estimulantes de la Displacia se da entre los 3 y 8 meses porque este es el de máximo crecimiento y si este no es coordinado se alteraría la estructura coxofemoral. Por lo tanto si en este período se reduce la ingesta calórica se pueden prevenir casos de Displacia. También se han vinculado las dietas hiperproteicas como desencadenantes de la Displacia.

Se ha demostrado que las anormalidades del músculo pectíneo que originan un espasmo o acortamiento del músculo traen como consecuencia una presión dorsal sobre el margen acetabular, lo cual motiva un desvío hacia arriba del mismo y como consecuencia una Displacia Coxofemoral. Esto quedó demostrado en perros displácicos de 2 meses de edad en los que se encontró hipotrofia de los pectineos.

A raíz de esto se sugirió que la Displacia Coxofemoral podría ser un proceso mediado por disfunción neuronal, disfunción de miofibras o displacia del tejido conectivo.

Mediante la tenotomía o miectomía del pectineo no modifica el desarrollo de los cambios artríticos coxofemorales e incluso puede potenciarlos, por lo tanto en la actualidad ya no constituye un tratamiento válido.

También la Displacia Coxofemoral puede responder a factores biomecánicos resultantes de una disparidad entre el desarrollo de la masa muscular pélvica primaria y el rápido crecimiento
del esqueleto.

Los músculos pélvicos se desarrollan con demasiada lentitud para mantener la congruencia articular necesaria para la evolución normal de la cadera pues la Displacia es más común en perros con masa
muscular pélvica más pequeña que en los ejemplares más musculosos, aunque algunos sostienen que la masa muscular reducida sea el resultado de la Displacia y no su causa. es un tema que aún se discute.

Los ángulos anormalmente incrementados de la inclinación y anteversión del cuello femoral demostraron aumentar la fuerza necesaria para mantener la congruencia articular. Esto provendría de los músculos abductores de la cadera. A medida que los músculos ejercen más fuerza para mantener a la cadera en posición, la misma es aplicada a los propios huesos coxofemorales. Los perros con Dispacia a menudo aducen sus miembros posteriores. Esta posición puede reducir las fuerzas de la cabeza femoral y por ello aliviar en parte las tensiones sobre las partes blandas de la cadera. Al respecto existen controversias pues si bien algunos autores destacan el incremento angular en perros displácicos, otros sólo encontraron diferencias mínimas entre perros normales y displácicos en los ángulos de inclinación y anteversión de sus caderas.

La congruencia de la cabeza femoral y el acetábulo es importante para el desarrollo normal de la cadera. Si la misma falta durante el sostén del peso (laxitud funcional), las partes blandas de la articulación recibirán tensiones anormales, las cuales con el tiempo motivarán los cambios patológicos. El incremento de la laxitud puede relacionarse con una mayor osmolalidad del líquido articular resultante de la ingesta de un alimento con un superior faltante aniónico (el faltante aniónico dietético se define como = Sodio + Potasio - Cloruro en mEq/100 g de alimento). La mayor osmolalidad del líquido sinovial genera más volumen del mismo, el cual fue asociado con la Displacia.
 

Cuadro clínico

Los afectados pueden carecer de sintomatología o se muestran muy afectados por una cojera, llegando a la discapacidad articular.

En general enferman razas grandes o gigantes de ambos
sexos. Las razas más pequeñas también pueden padecerla pero la
incidencia es mucho menor. El rango varía desde los 4 meses hasta
la ancianidad del perro, aunque suelen establecerse dos grupos de enfermos:

Aunque existen ciertas diferencias en los cuadros clínicos de cada grupo, también existe una considerable superposición.

Los perros menores de 1 año pueden tener dificultades para
incorporarse, caminar, correr, saltar y subir escaleras. Durante las
carreras pueden hacer saltos tipo conejo.

La claudicación puede afectar a uno o ambos miembros posteriores y es iniciada o agravada por el ejercicio. Los cachorros afectados pueden no tener la misma tolerancia al ejercicio que los normales. La cojera típica es con sostén del peso.

Los perros displácicos que se dislocan en forma repentina, sin un episodio traumático, en principio pueden cojear sin sostén del peso.

Las manifestaciones clínicas en los perros juveniles son atribuidas a la
distensión capsular por el exceso de líquido sinovial, sinovitis, desgarro
o estiramiento del ligamento redondo y cápsula articular, y microfacturas acetabulares craneales. En algunos casos el cuadro clínico parece resolver durante meses o años.

En los perros mayores de 1 año, los signos clínicos provienen de la
artropatía degenerativa. Pueden tener dificultad en la incorporación y a
menudo se balancean para ayudarse con los miembros anteriores. Pueden mostrar rigidez que resuelve después de un período breve de caminata. Pueden tener inconvenientes para subir escaleras o saltar dentro del coche. Hay una tendencia al tambaleo por mantenimiento de los miembros aducidos durante la ambulación. Generan pasos cortos sin extensión de las caderas. El desarrollo muscular del tren pélvico es insuficiente, mientras que la musculatura torácica está bien desarrollada debido a las mayores tensiones al desviar el peso hacia adelante. La tolerancia al ejercicio puede estar reducida y pueden preferir estar sentados más que parados. Debido al dolor, el animal puede desviar el peso de un miembro posterior hacia el otro mientras se encuentra en estación. Puede haber cojera con sostén del peso, de leve a intensa. Como en estos casos la Displacia es bilateral por lo usual no se observa una claudicación sin sostén del peso. La cojera es iniciada o exacerbada por la actividad física.

La Displacia si no es estudiada en forma adecuada por un veterinario avezado podrá confundirse con otras patologías que poseen signos y síntomas comunes como las Panosteitis, Osteocondritis disecante de la rodilla o tarso, Osteodistrofia hipertrófica, Ruptura de ligamentos cruzados, Luxación patelar, Artropatias inmunomediadas, Tumores óseos, Ruptura discal, Síndrome de cola de caballo (lesión de la columna vertebral), Mielopatía degenerativa y Tumores medulares.
 

Tratamiento

Básicamente hay un tratamiento médico paliativo o de prevención que es la administración de glucosaminoglicanos en forma inyectable al principio y luego por vía oral.

Como preventivo se pudo comprobar que las articulaciones de los animales tratados fueron más normales que las no tratadas ya que pueden proteger a los cartílagos de la degeneración, reducir la inflamación intraarticular, manteniendo un volumen normal del líquido sinovial.

El tratamiento quirúrgico depende de varios factores: la edad y el peso del perro, junto a las lesiones ya establecidas. Las cirugías utilizadas (ya se descartó la utilidad de pectinectomía) son la triple osteotomía correctiva que se debe hacer antes de los 6 mese de edad y con superficies articulares sanas, la excéresis de la cabeza femoral con reconstrucción articular(solo recomendable en perros de menos de 35 kgrs.) y el recambio articular por una prótesis total de cadera (luego que el perro culmine su desarrollo, alrededor de los 2 años y medio de edad) tal vez la más compleja pero la mas efectiva.

Recomendaciones

Siempre debe contar con el asesoramiento porfesional, el veterinario le podrá informar las ventajas de una selección adecuada de los animales con fines reproductivos. Si en una
camada hay ejemplares displácicos no importa el buen desarrollo de otras características buscadas (temperamento, tamaño, conformación, y capacidad de rendimiento). Está documentado que la reproducción selectiva puede reducir la incidencia de la DCF. El servicio entre dos perros con caderas normales rendirá más cachorros con caderas normales que el
entrecruzamiento entre displácicos o uno normal y el otro displácico.

La unión de dos perros con caderas normales no garantiza que todos los cachorros las tendrán.

La primera recomendación es que el perro reproductor debe serlo luego de tomar radiografías evaluadas luego de los 24 meses de edad, ya que antes la asusencia de Displasia antes de los 2 años no pueden declarar al perro como normal.

Está documentado que alrededor de un 20% de los cachorros de una camada de padres normales podrían tener el Gen de la Displacia latente o activo.

Evite por sobre todo los factores de riesgo, no sobre alimente a su cachorro, evite que de saltos desde alturas, tenga cuidado al jugar con él y movilizar sus patas ya que un mal movimiento podría producir una Displacia traumática.